Serranoaguarda noticias para saber de qué defenderse
Su única anomalía procede de un control cuando tenía la clavícula rota, aunque los parámetros eran normales
Donostia. Cuando su nombre apareció entre los cinco ciclistas cuyo pasaporte biológico presentaba alguna anomalía según la Unión Ciclista Internacional, los minutos se convirtieron en horas, y las horas, en días para Ricardo Serrano. De pronto, su carrera ha entrando en un largo túnel en el que, de momento, no se atisba una salida. "Ya te digo yo lo que va a pasar. Del mundo del ciclismo, me han llamado cuatro gatos contados. La UCI no puede sancionar por el pasaporte, pero ya soy un apestado, y no habrá ningún equipo que quiera ficharme", asegura el vallisoletano afincado en Hernani.