
vitoria. PP y PSE constataron ayer en el Pleno de las Juntas Generales que han abierto un nuevo tiempo de entendimiento en el territorio alavés, amparado en el previsible cambio de color político en la Diputación que auparía a los populares al Palacio de la Provincia. Tal y como se esperaba, ambas formaciones dieron luz verde a una moción conjunta por la que instan al Ejecutivo foral a modificar, que no a suprimir como pretendía el PP, tres puntos del Plan de Normalización del Uso del euskera auspiciado por el tripartito (PNV-EA-Aralar).
En concreto, populares y socialistas exigen retocar los controvertidos apartados 6.12, referido a las contrataciones administrativas, 7.5, concerniente a las contrataciones de la Diputación, y el 7.6, que trata sobre las subvenciones. Alegan que estos puntos "no están de acuerdo con la normativa foral y general vigentes ni con la realidad sociolingüística alavesa", y en consecuencia instan a la Diputación a que las modificaciones, junto con la memoria económica del plan, sean remitidas a las Juntas en el plazo de un mes. La pelota queda ahora en el tejado del gabinete de Xabier Agirre, que estudiará la propuesta. No obstante, cabe recordar que las mociones no son de obligado cumplimiento.
El Plan foral de Normalización del Euskera pretende garantizar el bilingüismo en los servicios de la Diputación, sus campañas, actos públicos y contrataciones, punto éste que ha generado el principal punto de fricción entre las formaciones políticas. El documento apuesta por promover la utilización de castellano y euskera en todas las contrataciones que realice el ente foral, incluidas la ejecución de obras, y pretende establecer progresivamente obligaciones lingüísticas a los adjudicatarios.
El juntero popular Javier Moraza censuró que el plan "fuerza la imposición del euskera, que se prima de forma exagerada, irracional y excesiva, y adolece de alegalidades". El PSE, por su parte, criticó que el tripartito "no haya buscado acuerdos" a la hora de dar luz verde a este plan, para "incluir otras propuestas". El resto de grupos de la cámara, lógicamente, votó en contra de la moción cargando de forma velada contra las dos formaciones.
La maniobra de PP y PSE también ha quedado en tela de juicio porque durante la pasada legislatura el Gobierno Rabanera solicitó medidas en la misma línea de las que se ha opuesto ahora en lo concerniente a las contrataciones forales. Por ejemplo, la petición de que los contratos administrativos, carátulas, contenidos, anuncios o tablas resumen estuviesen redactados en las dos lenguas oficiales.
Algunos de los requisitos que se piden entre 2007 y 2008 se han calcado de los utilizados en 2004 y 2005, como la exigencia de un conocimiento del euskera "suficiente como para atender llamadas en otro idioma" a los trabajadores. También se pedían las dos lenguas para ofrecer visitas guiadas o talleres en museos forales o para optar a subvenciones de actividades culturales. Además, las condiciones planteadas por la Diputación en las contrataciones siguen la Norma Foral 10/1998 sobre la normalización del uso del euskera en Álava, que entonces sí contó con el apoyo del PSE.
|
|
© NOTICIAS DE GIPUZKOA
Avda. Tolosa 23 · 20018 Donostia · GIPUZKOA ·
Tel 943 319 200 · Fax Administración
943 223 900 · Fax Redacción 943 223 902