
Donostia. Marian Eizaguirre y su marido apadrinaban a un niño con una ONG. Buscaban algo más hasta que dieron con la Asociación de Chernóbil. Una reunión en Bilbao sirvió para que trajeran a Nastya, de 13 años, y poco después a sus hermanos Alexei y Andrei, de 10 y 8 años de edad, respectivamente.
"Todo no es un camino de rosas, lo reconozco", afirma Marian, quien asegura que la niña mayor tenía mucho carácter y se lo puso bastante difícil a esta familia. "La primera vez que consideró que su casa de Errenteria también era su hogar, fue tras dos años de estancia en Gipuzkoa, antes lo negaba", asegura.
Con Alexei, la situación cambió porque "es un bendito, un niño buenísimo"; y con Andrei se volvió a repetir "un poco" la misma historia que con la chica. "No fue tan complicado porque nosotros ya habíamos pasado con él un par de Navidades en Ucrania y nos conocía desde que tenía un añito", relata.
El primer año que decidieron pasar la época navideña en este país conocieron al resto de la familia. "Nastya, ¿cuándo puedo hacer lo que haces tú en Errenteria y comer fruta y yogures cuando me apetezca?", fue lo primero que preguntó Alexei.
El año de Marian y su pareja se divide en dos: "las Navidades, cuando vamos a Ucrania; y el verano, cuando vienen los pequeños aquí". "Tenemos un trozo muy grande de familia en el este de Europa", señala. >r.g.
|
|
© NOTICIAS DE GIPUZKOA
Avda. Tolosa 23 · 20018 Donostia · GIPUZKOA ·
Tel 943 319 200 · Fax Administración
943 223 900 · Fax Redacción 943 223 902