Cierran el concurso con filmes menores en sus carreras
EN la era Olaciregui ha habido algún año en que la sorpresa saltaba en la última jornada. Allí, en el último día a concurso, oculto por el ritual de la despedida, aparecía un filme de alguien escasamente (re)conocido que se acababa llevando la Concha de Oro.